HISTORIA


El despacho de abogados Cervantes, Lebrija & Asociados S.C como hoy se le conoce, fue fundado por Don Rafael Lebrija Urtétegui, nacido el 4 de Abril de 1889 hijo de Miguel Lebrija Siurob y María de los Ángeles Urtétegui Gutiérrez, tercero de nueve hijos Roberto, Miguel, Susana, Ana María, Jacobo, Guadalupe, Juan Manuel y María del Carmen todos de apellido Lebrija Urtétegui. El 21 de Marzo de 1913 contrajo nupcias con Doña Isabel Saavedra Millanes.

El 10 de Mayo de 1926 y con tan solo 37 años de edad, funda el despacho de abogados BUFETE LEBRIJA.

Desde su constitución, quiso que su despacho fuera especialista sólo en materia laboral brindando asesoría legal y enfocado única y exclusivamente al sector patronal de nuestro país.

Durante los trabajos del constituyente de 1917 para la promulgación de la nueva constitución política de los estados unidos mexicanos, don Rafael Lebrija Urtétegui participó de manera muy activa para diseñar un ordenamiento que ayudara a crear las condiciones labores necesarias para que México proyectara su crecimiento en la industria dando como resultado el artículo 123 constitucional cuyo objeto primordial era equilibrar de manera real los factores de la producción tras una cruenta etapa revolucionaria que había vivido nuestro país.

Paralelamente don Rafael Lebrija U. fundó la revista “hoy” que se creó para relatar diversos sucesos de la vida política de nuestro país. Este suceso le dio la oportunidad para poder consolidar el despacho de abogados que 20 años antes había fundado.

El 15 de junio del año de 1936 y teniendo tan solo 21 años de edad, el segundo hijo de don Rafael procreado con su señora esposa doña Isabel Saavedra Millanes: Rafael Lebrija Saavedra quien concluye sus estudios de leyes en la antigua Escuela Nacional de Jurisprudencia hoy mejor conocida como la facultad de derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México obteniendo así el Título de Abogado mediante el trabajo de Tesis “La Huelga” con cédula profesional número 1862, perteneciendo a la ilustre y gran generación de destacados abogados como lo fueron Leopoldo Baeza, Felipe Carrasco Zanini, Pedro Cervantes, Juan L. Correa, Eustaquio Cortina y Portilla, José Gómez Gordoa, Marcial Medina, Alfonso Orozco, Manuel Ortiz, Luis Quijano, Juan Sánchez Navarro, Ignacio Soto Ibarra y Manuel de la Torre entre otros.

El día 15 de Junio de 1939 se incorpora a trabajar al despacho de abogados que había fundado su padre

El licenciado Lebrija Saavedra le imprime sin duda alguna el más importante ingrediente para que bufete lebrija se convirtiera en uno de los despachos jurídicos en materia laboral más reconocidos y de mayor prestigio de nuestro país.

así lo hizo hasta que el día 19 de noviembre de 1946 cuando su señor padre y fundador don Rafael Lebrija Urtetegui fallece en la ciudad de Rochester Nueva York Estados Unidos a consecuencia de un infarto.

Sin temor alguno y con gran audacia, el licenciado Rafael Lebrija asume la Dirección de Bufete Lebrija y al mando de lo que sin duda representaría el mayor de sus logros profesionales: consolidar el esfuerzo a través de una visión clara de la atención a su cartera de clientes. mirando siempre por la ética, honradez y pulcritud profesional.

Al tomar la dirección del despacho que le había heredado su padre, invita a colaborar a su equipo de trabajo a dos brillantes y extraordinarios abogados laboralistas: Lic. Salvador Arellano y Lic. Gaspar Rivera Barrios. Formándose así lo que después se conoció como la “trifecta perfecta”.

Juntos, lograron crear un equipo de trabajo poco antes visto: con un talento inimaginable, una creatividad, conocimientos y servicio inigualable teniendo ya un bufete de abogados con prestigio reconocido en todos los ámbitos legales. Fueron ellos quienes cambiaron radicalmente la manera de revisar los contratos colectivos de trabajo de diversas industrias así como revisiones de contratos ley al dirigirse hacia las cúpulas sindicales con el mayor de los respetos y profesionalismo.

En el año de 1952 y estando al frente de la dirección general del instituto mexicano del seguro social, don Antonio Ortiz Mena acepta la designación del licenciado Rafael Lebrija Saavedra como consejero patronal por parte de la confederación de cámaras industriales de los estados unidos mexicanos (CONCAMIN) de quien era su consejero cargo honorable que desempeñó por más de 40 años mereciéndole todo tipo de reconocimientos a nivel no solo nacional sino internacional. Durante su gestión apoyó de manera decisiva al sector que representaba, creó la gestión de convenios entre patrones y el IMSS para buscar soluciones ante atrasos o falta de pago en las cuotas obrero patronales de los diversos sectores de la industria mexicana. Sirvió a los intereses de los empresarios mexicanos pero con ética, honradez inquebrantable y pulcritud profesional que le valió el mayor número de reconocimientos por parte de todos los sectores.

Paralelamente a este logro, el Lic. Lebrija Saavedra continuaba al frente de la revista hoy que le había sido heredada previamente por su padre hasta mediados de los años cincuenta cuando resuelve cerrarla por falta de tiempo para atenderla.

Años más tarde se incorporan a Bufete Lebrija tres jóvenes abogados litigantes recién egresados de la escuela de derecho de la Universidad Autónoma del estado de Veracruz y de la Nacional Autónoma de México: Lic. Eduardo Guiot Bouchez, Lic. Sergio Guiot Bouchez y Arnulfo Najera, tres extraordinarios abogados especialistas en el área de litigio con gran capacidad y desarrollo.

El Lic. Rafael Lebrija Saavedra Ingresó a la Barra Mexicana de Abogados en 1943 y a la Academia Mexicana de Jurisprudencia el 10 de Octubre de 1948, su gran interés por la cultura literaria le permitió ganar el primer premio en el concurso literario sobre Lope de Vega el 10 de Junio de 1973. Ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua el 11 de Abril de 1975

Durante las décadas de los años sesentas, setentas y ochentas, Bufete Lebrija se consolida como el mejor despacho de abogados en materia laboral de nuestro país. teniendo como principales clientes Nissan Mexicana que lo fue durante casi 40 años, fábricas de papel Loreto y Peña Pobre, Cervecería Modelo, Cervecería Cuauhtémoc, Almacenes Salinas y Rocha, Industrias Peñafiel, Gates Rubber de México, Compañía Americana de Fianzas por mencionar sólo algunos.

Para entonces el genio y el talento de Don Rafael Lebrija Saavedra eran ya proverbiales. Sus abogados y empleados le reconocían una disciplina férrea y estricta. Quienes lo conocimos bien, damos cuenta de su carácter templado, perfeccionista y con “mecha muy corta”. No permitía la mediocridad, mucho menos el fracaso. Para él, no había imposibles, siempre encontraba la forma de salirse con la suya: Lograr lo que el cliente le pedía. Esa manera de hacer las cosas, dejó una huella imborrable para todos los que tuvimos el privilegio y el honor de trabajar para él.

Pero también era un hombre justo, generoso, humano y ante todo respetuoso de su gente. Era un abogado con una hechura muy difícil de encontrar. De esos que hoy “ya no se dan en maceta”. Era un tipo verdaderamente excepcional, con una personalidad avasalladora, con un temple a prueba de balas pero sobre todo con una seguridad al momento de analizar un caso, muy poco común. Todo eso era “Don Rafael Lebrija”.

Así las cosas, en el año de 1989 y teniendo tan solo 19 años de edad, su actual socio director el Licenciado Rafael Cervantes Lebrija decide continuar con la tradición familiar de estudiar leyes para seguir los pasos de su bisabuelo y abuelo respectivamente. Y de inmediato entró a trabajar a BUFETE LEBRIJA como pasante estando a las órdenes de su abuelo Don Rafael realizando labores propias de estudiante de derecho pero también obedeciendo a la Jefa Máxima: Doña Sofía Mussa, secretaría de Don Rafael desde hacía 40 años!. De él aprendió los valores que hoy siguen aún vigentes: Servicio de excelencia a los clientes, honradez profesional, pulcritud en el manejo de los asuntos, ética y rectitud ante la consultoría y prevención que demanden los clientes. De ella: La puntualidad, la responsabilidad, pero sobre todo la redacción en los escritos.

El 25 de Julio de 1993 y tras una larga y terrible diabetes fallece en la Ciudad de San Diego California Estados Unidos de América a los 78 años de edad el Licenciado Don Rafael Lebrija Saavedra dejando atrás una historia de enormes éxitos profesionales, un despacho de altísimo prestigio ya no solamente en el plano nacional sino también internacional, pues a su muerte ya atendía un gran número de clientes de Asia, Europa y América latina con la satisfacción del deber cumplido: Haber dejado un apellido limpio y a su padre enormemente satisfecho por el gran trabajo que realizó a lo largo de sus sesenta y un años de ejercicio profesional ininterrumpidos.

Seis años más tarde y después del enorme vacío que dejó Don Rafael, el 10 de Diciembre de 1999, su nieto el Lic. Rafael Cervantes Lebrija asume la Dirección General de Bufete Lebrija y constituye la nueva Sociedad Civil CERVANTES, LEBRIJA & ASOCIADOS honrando también un legado de trabajo, honradez y rectitud de su Señor padre el industrial Don Luis Cervantes Conde. Dentro de sus primeras acciones, fue invitar a formar parte de su equipo de trabajo a quien fuera hijo del Lic. Eduardo Guiot Bouchez, Jaime Guiot Ruiz quien había sido egresado de la Facultad de derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México. Juntos emprenden una nueva etapa del despacho basada en los mismos ideales de sus fundadores y colaboradores.

Durante los 13 primeros años de su gestión al frente del despacho, el Licenciado Cervantes Lebrija se dedicó a buscar a los clientes que habían sido parte de la historia de sus antecesores; Irlos a ver no fue tarea fácil y aunque ya era otro México y que ya habían muchos más despachos que se dedicaban a lo mismo, pidió que se le diera una oportunidad. Sabía que no iba a hacer de otra manera más que con Talento, Capacidad, Responsabilidad pero sobre todo con honradez y transparencia que iba a lograr esa tan ansiada “primera oportunidad” se le concediera. Trabajó intensamente para que así fuera continuando a la fecha como abogado de la industria automotriz mexicana como lo había sido antes su abuelo Rafael.

Se propuso exagerar el servicio al cliente, pensando en nuevos métodos cada vez más innovadores para agregar un valor a los servicios que la firma proporcionaba, siendo el más notorio el de la Consultoría. Sabía que las empresas no querían afrontar ni litigios ni contingencias innecesarias; Que le apostaban más a la prevención que a la corrección; Que para hacer de una empresa más productiva se tenían que crear nuevas reglamentaciones que incluyeran conceptos de la “cero tolerancia” para que dentro de un clima de disciplina y armonía se diera verdaderamente el equilibrio entre los factores de la producción.

En el año de 2007 y Gracias a la confianza pero sobre todo a la generosidad de los clientes, CERVANTES, LEBRIJA & ASOCIADOS S.C. es testigo de un gran crecimiento en su cartera de clientes en la región Sureste-Península de nuestro País y es cuando su Director decide aventurarse por primera vez en la historia de la fundación del despacho y aperturar 4 oficinas en el interior de la República Mexicana: Las dos primeras en el año de 2008 ubicadas en Villahermosa Tabasco y Cancún Quintana Roo respectivamente; La tercera de ellas en el año de 2009 en Mérida Yucatán y la cuarta y última de ellas en el año de 2011 en Tuxtla Gutiérrez Chiapas. Lo anterior obligó a estructurar mejor las áreas internas de la firma para brindar un servicio de mejor calidad para lo cual se crearon 4 Subdirecciones: La Subdirección de Litigio a cargo del Lic. Francisco García Chávez, la Subdirección de Consultoría a cargo de la Licenciada Norma Angélica García Pérez, la Subdirección Zona Sureste-Peninsular de la República Mexicana a cargo del Lic. Jorge A. Montaudón Blancarte y por último la Subdirección de Amparo a cargo del Licenciado Daniel Mora Jurado.

El objeto primordial de abrir estas cuatro primeras oficinas en el Sureste-Península de nuestro País era muy claro: Estrechar aún más nuestras relaciones con nuestros clientes de aquella región; Fortalecer la capacidad de respuesta en nuestras consultas con los clientes de aquellas entidades; Ampliar la comunicación en los difíciles ámbitos del litigio tanto individual como colectivo y por último consolidar el mecanismo de comunicación con nuestra cartera. Se nombró a un Subdirector para aquella región y se contrató a personal jurídico y administrativo para la correcta funcionalidad de estas oficinas.